martes, 23 de abril de 2013
Páginas, libros, historias, Kundera.
Este relato podrás encontrarlo en mi próximo libro: Mi propia ingravidez.
Etiquetas:
días,
historias,
libros,
pensamientos,
recuerdos
miércoles, 20 de marzo de 2013
Dime, Primavera.
Dime, Primavera, cómo me deshago yo de este sentimiento, de
esta euforia de flores y sol, de volver a tener diecisiete y querer sentir toda
la libertad estallando en mi pecho, y hablar, hablar, hablar… que ya lo dijo
Schopenhauer, ¿cómo ascender y callar? Y te contaría, no sé, las tonterías de
siempre con la luz de antes, el tiempo que pasa, las cosas que no cambian, las
nuevas historias, las que se quedaron en la orilla y las que se atrevieron con
el mar de fondo. Que otra vez llegas vestida de promesa y plenitud, Primavera,
que otra vez te escondes cartas entre los dedos, y tus jugadas son el deshielo
de todo un invierno, de cada palabra escrita en los márgenes de los folios, de
la vida que dejamos colgada en unos puntos suspensivos para recuperarla cuando
fuéramos capaces de vivirla. No sé, Primavera, que bajo todas tus alergias,
escondes capas de nostalgia y de tristezas, que alguna vez te quedarás, nos
quedaremos, sin alcohol, y dime tú dónde ahogaremos la rabia, la pena, la
desazón y en qué fondo, en qué vaso o botella, vamos a estrellarnos cuando
caigamos por la pendiente de estos días largos y estas noches cortas.
Primavera, Primavera, que los cristales nos abrirán heridas que supurarán año
tras año, pero moriremos con ellas. Y ahora vienes tú, folio en blanco, hojas
nuevas, y me pides que no piense, que respire, que me abandone en esta
borrachera que me ofreces, en el néctar de tu vientre. Quieres hacerlo todo
posible, como cada comienzo, cada punto de inflexión, cada recuerdo, cada beso,
cada abrazo, cada frase que no se dijo, y el silencio que nos acose luego
cuando tú, ingratas palabras, te marches a otros brazos y a otro tiempo, a otro
lugar, y te vistas de revolución, de sueños. Dime, Primavera, cómo me deshago
yo de este sentimiento, de este quiero y no puedo, de este puedo y no quiero.
Lárgate pronto y no vuelvas. Pero antes de marcharte quédate un rato, hasta que
te odie y me acostumbre, hasta que puedas abandonarme con todos los
remordimientos; no hoy, no mañana, puede que un lunes. Dime, Primavera, de qué
vamos a hablar estos días, estos meses y los próximos años, si serás amante
fiel, tejiendo y destejiendo mi espera, y yo, buscándote y perdiéndome, sin
saber muy bien si acudir o no a los dioses para que me salven o esperar la cura
en este sentimiento, en este fármaco que sana y envenena, en esta meteorología
con trampas. Como tú, como yo.
Conversa conmigo, Primavera, ahora que nadie nos oye y
todos nos miran.
____________________________
Suena: Solo, Annalisa Scarrone
Desde mi ventana: es de noche, sí, pero la primera de esta primavera.
Etiquetas:
días,
pensamientos,
preguntas,
recuerdos
viernes, 8 de marzo de 2013
Venezia.
Este relato podrás encontrarlo en mi próximo libro: Mi propia ingravidez.
lunes, 18 de febrero de 2013
Las tardes de domingo esperaré tu llamada.
Más vale un verosímil
imposible, que un posible inverosímil,
Aristóteles.
¿Por qué no? Podrías estar preguntándote por mí.
Ya sabes, un algo fugaz que te lleva a otro algo que, a su
vez, te hace recordar que… y, de pronto, yo. De pasada, pero yo; de improvisto,
pero yo. Y luego, no sé, cualquier otra cosa, volver al hilo de la
conversación, perderse en la lectura, retomar los acordes, el tráfico… y no más
yo, no más entonces, no más todavía. Hasta que, así, sin quererlo, vuelvas a
preguntarte por mí.
Y ya si eso, pues me cuentas, si verosímil imposible, si
posible inverosímil, si juego de palabras, mucho ruido y pocas nueces, o
pisadas en la arena, esas que se lleva la marea baja y que no se pueden
reconstruir porque no están, pero no porque no hayan sido; que no hay más
camino que aquel que ya se ha andado, aunque no queden huellas; o precisamente
por eso, para no volver a pisarlas.
______________________________
Suena: Qué va a ser de mí, Ismael Serrano.
Desde mi ventana: noche, noche, noche…
domingo, 3 de febrero de 2013
Accidentes.
Eres mi accidente favorito.
No ocurres ni siempre ni la mayoría de las veces, por eso me
gustas; porque eres tan impredecible que podría vivir sin ti, porque no me
haces más falta que la de la incertidumbre, la de asegurarnos que hemos vivido porque
al otro lado ya no nos esperan puertas ni ángeles ni cielos, sólo aquello que
ya no acontecerá porque nunca dejamos que emergiera.
Mírame a los ojos, y niégame que seas un accidente.
Reivindica tu ser, tu racionalidad animal, tus labios y el que te esté
escribiendo, reivindícalo todo. Pero no seas planta, no calles, habla, habla,
habla…
Tú eres un accidente y yo, sólo quien escribe.
Tú, mi accidente; yo, el de este texto.
_________________________________
Suena: Culpable, Lagarto Amarillo
Desde mi ventana: noche oscura, y en la mesa, Aristóteles y
el último rooibos de champagne con praliné.
Etiquetas:
filosofía,
historias,
pensamientos,
recuerdos
jueves, 10 de enero de 2013
Los pozos de la desesperación, el espejo.
-¿Alguna vez te has mirado en el espejo y no
te has reconocido? –preguntó con tal seriedad que el gris del cielo nubló
también sus ojos y su semblante.
-¿Literal o figuradamente? –respondió casi sin
prestar atención, removiendo su café.
-No, no… literal… -se apartó el pelo de la
frente- ¿Sabes estas veces que te quedas mirándote tan fijamente que poco a
poco tu rostro se va desfigurando? Que las líneas pierden sentido, que la piel
se expande… como si fueras a ver lo que hay entre tú y tras de ti, el aire
interpuesto…
-¿Y si no vuelvo a conocerme? ¿Y si me pierdo
para siempre?
Se hizo el silencio.
Pero con él, estalló todo lo
demás.
_________________________
Suena: Black & Blue, Chris Garneau
Desde mi ventana: cafetería, enero, té de vainilla.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)