sábado, 27 de abril de 2013

Y nada más que agua.

He soñado que llovía y que las gotas mojaban tu pelo, salpicaban tu barba, tus gafas. He soñado con tus ojos mirándome fijamente, y con el tacto de la piel húmeda, con la ausencia de un paraguas que nos cubriera, contigo en frente, sin apartarme de ti, aún cuando no me tocaras, aún cuando todo fuera ficción. He soñado, lo sé, con el olor a tierra mojada, y tus labios, y mis yemas, y el recoveco de tus mejillas. Y tú quitándote la chaqueta, he soñado con su olor, con el tuyo, el de la colonia y el que te caracteriza, y yo riendo, a medio camino de agradecerte el gesto, a medio de indignarme y rogarte que no fueras uno más, uno de esos que se quitan la chaqueta y se dejan el resto de corazas, que creen salvar cuando lo único que se está buscando es el peligro de la herida. He soñado, ya ves, con las puntas de tus zapatos, y mis puntillas tratando de alcanzarte. He soñado que llovía, que caía mucha agua, mucha, mucha, mucha… Un ruido ensordecedor; que llovía y tú me mirabas, tus labios, mis yemas, el olor a tierra mojada, y tú, y luego yo, y nada más que agua, como si alguien estuviera llorándonos.
Y después, lo de siempre: nos despertamos, yo en mi cama y tú donde quiera que duerman los canallas.
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Suena: La plage, Yann Tiersen
Desde mi ventana: noche cerrada, algunas luces al fondo, en la Sierra.




Este relato también puedes encontrarlo en mi libro: Mi propia ingravidez.

9 comentarios:

  1. He ido directamente a mirar qué sonaba para ponerlo mientras leía, qué efecto. Realmente leer y escuchar a Yann a la vez, es mágico, se complementan muy bien.
    Quizás un día, tu cama huela demasiado a él, y sea la prueba de que no todo se queda en las puntas de sus zapatos...

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  2. En cualquier cama que se las da de refugio y nunca lo es. Hay es donde duermen los truanes

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  3. En cualquier cama que se las da de refugio y nunca lo es. Hay es donde duermen los truanes

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  4. Me ha gustado mucho, pero sobre todo, me quedo con esto:
    "a medio camino de agradecerte el gesto, a medio de indignarme y rogarte que no fueras uno más, uno de esos que se quitan la chaqueta y se dejan el resto de corazas". Tal vez porque me siento identificada tanto con la primera persona como con la tercera.
    Un beso!

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  5. Papón Papónidesabril 28, 2013 5:51 p. m.

    Los sueños son siempre más bonitos si llueve...no sólo en la calle, también y sobre todo en el corazón.

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  6. tu texto va bien ahora que está lloviendo tanto, me lo imagino con la lluvia repicando en mi ventana, en la barandilla del balcón, y ahí si que cae mucha agua. He imaginado tu "él" y lo he puesto en la escena. Junto con la música y ha sido mágico!
    Saludos!

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  7. Hermoso, triste al fin pero hermoso...
    voy a seguir leyéndote

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  8. Los despertares a veces no son nada bonitos. Pero cuando lo son, molan el doble ;)

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  9. bonito sueño, más amargo el despertar. Habrá que secuestrar los sueños para quedarnos a vivir en ellos... o convertir nuestra realidad en algo parecido a ellos ;)

    besote desde BCN!!

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Pasen y vean.