domingo, 17 de junio de 2012

Al compás de Schopenhauer.

Este relato podrás encontrarlo en mi próximo libro: Mi propia ingravidez.

5 comentarios:

  1. "Volverás a danzar sobre el escenario, a creer que estás improvisando, mientras que alguien, desde abajo, seguirá tus líneas con la yema del dedo índice; como cuando se aprende a leer, para no perderse".
    Yo sólo espero que ese alguien que sigue mis líneas con la yema del dedo sepa leer entre ellas. =) Me gusta.

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  2. Papón Papónidesjunio 18, 2012 1:49 p. m.

    Si tuviéramos conciencia real de todo lo que pasa en nuestras vidas, la vida sería insoportable. Es mejor actuar en este escenario-mundo y creer en nosotros mismos. Es la licencia que te permite vivir.

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Pasen y vean.